Alimentación y sexo

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Nos preocupamos por mejorar nuestra vida sexual, queremos ser los mejores amantes. Te vamos a dar unos consejos. Ahora que se acerca el verano queremos tener una mejor forma física, por ello empezamos a practicar deporte. La cesta de la compra se llena de verduras y frutas pero no somos conscientes de la importancia real que tiene mantener en equilibrio la alimentación, el deporte y el sexo.

Somos lo que comemos. Un alimento puede influir en nuestro estado de ánimo, según su composición, puede provocarnos euforia o apatía. Cada nutriente tiene una energía y ésa es la que nosotros asimilamos.

Las glándulas endocrinas controlan la mayoría de las funciones corporales, como los procesos metabólicos, y para ello es básico que los alimentos se encuentren en estado puro. Un alimento desvitalizado es aquel que ha sido refinado, procesado, cargado de productos químicos y despojado de su esencia. En las cáscaras es dónde encontramos la fibra, los minerales y vitaminas, abundando más las del grupo B. Y tenemos la mala costumbre de eliminar todas las cáscaras, semillas y ultracocinar la mayoría de las veces, con ello solo conseguimos eliminar nutrientes. Es muy recomendable acudir a la agricultura ecológica puesto que no se usan pesticidas que suelen quedarse en las pieles y cáscaras.

Analicemos algunos nutrientes y vitaminas y en qué nos repercuten:

– Vitaminas liposolubles E, es de máxima importancia para la salud sexual. Es un potente antioxidante natural, participa en la formación de músculos y glóbulos rojos. Su absorción tiene que ir unida a los lípidos de nuestra alimentación. Cuando tenemos escasez de grasas en los alimentos, haciendo una dieta severa, la vitamina E no se absorbe por más comamos. Es imprescindible ingerir grasas de calidad que se encuentran en los aceites crudos sin refinar, frutos secos naturales y semillas.
En el hombre la falta de vitamina E puede provocar debilidad sexual y afectar a los espermatozoides. En la mujer, la vitamina E, favorece la ovulación y durante la gestación va a colaborar en la formación de la placenta.
Alimentos ricos en Vitamina E: levadura de cerveza, semillas de girasol, aceite de oliva, aceite de germen de trigo, verduras de hoja verde, panes y cereales integrales.

– Tiamina: es una vitamina del complejo B y B1, responsables de las reacciones químicas en el organismo. Estimulan directamente las gandulas sexuales, ayudan a las células a transferir carbohidratos en energía esencial para nuestra vitalidad, sistema nervioso y corazón. Un déficit en tiamina puede causar debilidad, fatiga y poca apetencia sexual.
– Alimentos ricos en tiamina: frutos secos naturales, huevos, cereales, legumbres, semillas y panes integrales.

– Minerales: tienen que estar equilibrados entre ellos. Participan en la contracción muscular, el sistema nervioso, la coagulación de la sangre y el buen funcionamiento de las glándulas endocrinas y sexuales.

Algunos alimentos, desde tiempos casi inmemoriales, se han considerado símbolos de fertilidad. Si nos fijamos, son alimentos que mantienen su estado natural, sin industrializar.

– Trigo: es un nutriente lleno de vida, proteínas, ácidos grasos, vitaminas, minerales y es una gran fuente de energía. Para que no pierda ninguna de sus propiedades tiene que estar con cáscara y sin refinar.

– Semillas de sésamo: Poderoso alimento viril. Tiene mucho más calcio que la leche y sus derivados, de magnífica asimilación, su proteína con más calidad que la de la carne, muy rica en aminoácidos (reconstructores musculares). Rico también en lecitina (fósforo, bueno para el cerebro, los tejidos nerviosos y el esperma).

– Algas: son los alimentos más ricos en minerales y oligoelementos esenciales, excelentes cuando existen carencias como debilidad depresiones y anemias. Beneficiosas para la circulación sanguínea, tensión arterial, sistema nervioso e inmune. Ricas en calcio y fósforo. Las algas son doblemente ricas en potasio, con el que el sodio se equilibra. Adecuadas para la hipertensión  y la eliminación de retención de líquidos, tienen un alto contenido en yodo, por lo que es esencial para el buen funcionamiento de las glándulas endocrinas, en especial la tiroides. El mal funcionamiento de la tiroides disminuye la libido.

– Miel: propiedades antisépticas, tonificantes, calmantes, laxantes y diuréticas, siempre que sea ecológica. La miel mejora la absorción de otros nutrientes, por ejemplo, el calcio. Mejor opción que el azúcar  blanco. Las mujeres con osteoporosis o menopausia preferiblemente deben consumir miel ecológica ya que no lleva azúcar refinada añadida, algo muy dañino para nuestro huesos. La miel mejora el rendimiento y el vigor sexual, tiene ácido fólico por lo que contribuye a la formación de glóbulos rojos y es beneficiosa para el corazón.

– Jengibre: considerado como un gran afrodisiaco,

– Avena: muy energética, para aquellas personas que están siempre cansadas que recurren al café.

– Arginína: un aminoácido que estimula nuestra sexualidad. La encontramos en cebollas, piña, habas y anacardos.

Durante la noche todos nuestros órganos se reparan y para poder descansar por lo que la cena debería ser muy ligera. Al contrario, en la mañana es dónde debemos apostar por un buen desayuno completo y sin prisas, que nos de la energía, grasas saludables y proteínas, que reconstruyen los músculos, después de un ayuno de toda una noche.

La importancia de una buena alimentación es básica ya que la carencia de algún nutriente repercute directamente a nuestra salud y sexualidad. Realizar deporte, oxigenar nuestros músculos, activar nuestra circulación sanguínea y linfática hará que nos sintamos vivos, porque estamos creados para el movimiento y se verá reflejado en un acondicionamiento físico, en consecuencia, nuestro aspecto físico mejorará por lo que tendremos una mayor autoestima. Saber relajarse es fundamental para que estemos más receptivos en la practica sexual. Cuídate con alimentos energéticos. Nutrición, deporte y sexo son uno.

 

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